jueves 20 de octubre de 2011

De oportunidades....

"A veces, lo único que se necesita es una oportunidad."

Veo la última entrada de mi blog: 29 de mayo. Desde ese día hasta hoy pasaron meses, pero para mí fácilmente podrían ser años. Viví cambios muy importantes en mi vida. En el centro, una oportunidad.
 
Más que relatar lo que estoy viviendo, se me ocurre transmitir algunas casi certezas que tengo.
 
- hay oportunidades que llegan antes de tiempo: sirvieron para que me de cuenta de qué cosas debía mejorar y aprender. Por eso me preparé, no solo estudiando, sino trabajando en mi ser, tratando de ser una mejor persona cada día.
 
- hay oportunidades que pasan: agradezco que hayan pasado, lo que tengo hoy es mucho mejor.
 
- hay oportunidades que uno ansía: paciencia, saber esperar es casi una virtud.
 
- hay oportunidades que llegan en el momento justo, como en este que estoy viviendo: preparada, segura de haber elegido bien y, sobre todo, con la posibilidad de disfrutarlo.
 
Es que... a fin de cuentas ¿parte de vivir no se trata de elegir lo que nos apasiona y disfrutar?
 
Cito a una amiga que siempre me dice: "Hay puertas, solo hay que atreverse a girar el picaporte"
 
Que encuentres tu puerta.
 
Con todo mi cariño,
 
Romi

domingo 29 de mayo de 2011

Una tarde de verano

Una tarde de verano saqué esta foto, la fecha dice: 27/01/11. La encontré recién, buscando otra cosa, se había deslizado en una carpeta. Casi al mismo tiempo, de un cajón se me cayó una tarjeta que guardo hace años. Tiene una foto de váyase a saber qué mar y unos árboles en primer plano, al pie se lee esta frase:


 "L'Amore è tutto, abbraccia tutti i tempi e tutti i luoghi, l'Amore è eterno."


martes 3 de mayo de 2011

Relato en primera persona

Comparto con ustedes este relato en primera persona. Es una murga y se titula "Violencia".

La letra es fuerte. Mientras la escuchaba una frase vino a mi mente: "Todas las voces... todas"

http://noquierounblog.tumblr.com/post/5135197188/impulsado-por-la-impresionante-presentacion-de

¿Será posible suspender por un momento las dicotomías?

Abrazo,

Romina

viernes 18 de febrero de 2011

Instantes

Cielo de tarde de verano
Hay instantes en los que abro los ojos y veo las cosas como el cielo de una tarde de verano.El paisaje leve, ese que brilla y obliga a entrecerrar los ojos. El sol dibujando burbujas de colores en el aire... el aire transformado en abrigo invisible. Siempre hay algún pájaro cantando, a veces, cantan las chicharras. Un pequeño movimiento, el crujido del pasto que reclama agua. 



Atardecer de verano (11/01/11)
Hay instantes en los que abro los ojos y veo las cosas como el cielo de un atardecer de verano. Los que suceden a las tormentas, suelen tener colores indescriptibles, como los de la foto. 


Hay instantes en los que sonrío sin explicación. 


 

miércoles 5 de enero de 2011

Saudades

Si no sabés portugués, te invito a que, de todas maneras, intentes leer este texto. "Saudade" no tiene un equivalente en español. 

Este texto llegó a mis manos hace unos años. Investigando en la web, parece ser que fue escrito por Clarice Lispector. Considero que es la mejor definición de Saudade. Desde que conocí esta palabra, suelo usarla para definir algo que mi propio idioma no me deja...  


Eu tenho saudades de tudo que marcou a minha vida...
Quando vejo retratos, quando sinto cheiros, 

quando escuto uma voz, quando lembro do passado, eu sinto saudades...
Sinto saudades de amigos que nunca mais vi,

de pessoas com quem não mais falei ou cruzei...
Sinto saudades do presente, que não aproveitei de todo,

lembrando do passado e apostando no futuro...
Sinto saudades do futuro, que se idealizado, 

provavelmente não será do jeito que eu penso que vai ser...
Sinto saudades de quem me deixou e de quem eu deixei, 

de quem disse que viria e nem apareceu; 
de quem apareceu correndo, sem me conhecer direito, 
de quem nunca vou ter a oportunidade de conhecer.
Sinto saudades dos que se foram e de quem não me despedi direito; daqueles que não tiveram como me dizer adeus; 

de gente que passou na calçada contrária da minha vida 
e que só enxerguei de vislumbre; de coisas que eu tive e de outras que não tive mas quis muito ter; de coisas que nem sei que existiram mas que se soubesse, decerto gostaria de experimentar.
Sinto saudades de coisas sérias, de coisas hilariantes,
de casos, de experiências...
Sinto saudades do cachorrinho que tive um dia

e que me amava fielmente, como só as cães são capazes de fazer, dos livros que li e que me fizeram viajar, dos discos que ouvi e que me fizeram sonhar, das coisas que vivi e das que deixei passar, sem curtir na totalidade; 
Quantas vezes tenho vontade de encontrar não sei o que, 
não sei aonde, para resgatar alguma coisa que nem sei o que é e nem onde perdi...
Vejo o mundo girando e penso que poderia estar
sentindo saudades em japonês, em russo, em italiano,
em inglês, mas que minha saudade, por eu ter nascido
no Brasil, só fala português, embora, lá no fundo, possa ser poliglota. 

Aliás, dizem que costuma-se usar sempre a língua pátria, espontaneamente, quando estamos desesperados, para contar dinheiro, fazer amor e declarar sentimentos fortes, seja lá em que lugar do mundo estejamos.
Eu acredito que um simples "I miss you", ou seja lá como possamos traduzir saudade em outra língua, nunca terá a mesma força e significado da nossa palavrinha.Talvez não exprima, corretamente, a imensa falta
que sentimos de coisas ou pessoas queridas. E é por isso que eu tenho mais saudades...
Porque encontrei uma palavra para usar todas as vezes em que sinto este aperto no peito, meio nostálgico,
meio gostoso, mas que funciona melhor do que um sinal vital quando se quer falar de vida e de sentimentos.
Ela é a prova inequívoca de que somos sensíveis, 

de que amamos muito o que tivemos e lamentamos as coisas boas
que perdemos ao longo da nossa existência...
Sentir saudade, é sinal de que se está vivo!

jueves 21 de octubre de 2010

Hablás tan fuerte que no te escucho...

Dos textos que aluden al silencio y a la intimidad. ¿Podemos estar en silencio? El rumor de los aparatos, el tecleo incesante en la computadora, los motores, nos acompañan todo el tiempo. ¿Qué pasa con nuestro interior en este tiempo de información continua y comunicación cybernética sin fronteras?



"Si el Hombre en su Dios confía,
sólo Dios debe saberlo,
pues nadie habrá de entenderlo
si va como en procesión,
mezclado con un montón
que no hacen más que ofenderlo.
Las cosas que son sagradas
no se deben manosear,
cada uno tiene su altar
en el corazón guardado,
y ha de llevar muy callado
dónde y cuándo ha de rezar".

Atahualpa Yupanqui


Elogio del silencio

A veces el silencio
es la palabra justa,
la que enciende las luces,
la que mejor se escucha,
la que place o se sufre
cargada de milenios,
la que otorga hermosura,
la flor del pensamiento.

Es en ese momento
de la clara armonía,
de la mejor tristeza,
de la entera alegría.
Es el gran fundamento
que ronda a la grandeza:
tu palabra y la mía
habitan el silencio.

Por eso la palabra
debe ser pronunciada
como una ceremonia,
con aire de campanas,
una fiesta del alma,
farol del pensamiento,
porque fue generada
por el mejor silencio.

Hamlet Lima Quintana




                                                 


                                       

domingo 5 de septiembre de 2010

Las ciudades invisibles

¿Alguna vez empezaron leyendo un libro por el final? ¡Yo jamás! Sí reconozco que llegando al último capítulo me pongo ansiosa y me dan ganas de dar vuelta las hojas y espiar, pero finalmente no lo hago.

Conocí "Las ciudades invisibles" casi por casualidad. Un día me leyeron un párrafo de de ese libro y me intrigó terriblemente conocer el resto. El párrafo en cuestión era este:

El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio.


¿Qué libro es? ¿Quién es el autor? ¡Ah! Ítalo Calvino, me suena... fui a la librería que voy siempre y lo encargué. Llegó, me avisaron por teléfono, lo fui a buscar, salí con el libro en la mano, subí al tren e iba leyendo (tantos años de viajar en tren aprendí a hacer equilibrio sin agarrarme de ningún lado). En una de esas, hago algo inesperado, voy directamente al final... y me encuentro con... ¡con el párrafo!.

Y así, de regalo, les dejo el prólogo:

No es que Kublai Kan crea en todo lo que dice Marco Polo cuando le describe las ciudades que ha visitado en sus embajadas, pero es cierto que el emperador de los tártaros sigue escuchando al joven veneciano con más curiosidad y atención que a ningún otro de sus mensajeros y exploradores. En la vida de los emperadores hay un momento que sucede al orgullo por la amplitud desmesurada de los territorios que hemos conquistado, a la melancolía y al alivio de saber que pronto renunciaremos a conocerlos y a comprenderlos; una sensación como de vacío que nos acomete una noche junto con el olor de los los elefantes después de la lluvia y de la ceniza de sándalo que se enfría en los braseros; un vértigo que hace temblar los ríos y las montañas historiados en la leonada grupa de los planisferios, enrolla uno sobre otro los despachos que anuncian el derrumbarse de los últimos ejércitos enemigos de derrota en derrota y resquebraja el lacre de los sellos de reyes a quienes jamás hemos oído nombrar, que imploran la protección de nuestras huestes triunfantes a camtio de tributos anuales en metales preciosos, cueros curtidos y caparazones de tortuga; es el momento desesperado en que se descubre que ese imperio que nos había parecido la suma de todas las maravillas es una destrucción sin fin ni forma, que su corrupción está demasiado gangrenada para que nuestro cetro pueda ponerle remedio, que el triunfo sobre los soberanos enemigos nos ha hecho herederos de su larga ruina. Sólo en los informes de Marco Polo, Kublai Kan conseguía discernir, a través de las murallas y las torres destinadas a desmoronarse, la filigrana de un diseño tan sutil que escapaba a la mordedura de las termitas.


Me pasa algo raro, siento que fue ayer que compré el libro, aunque en su primera hoja diga, con mi letra: 17-02-10 y todavía no voy ni por la mitad. Es que cada vez que llego a una ciudad de la mano del viajero Polo me quedo un rato pensando, dando vueltas por sus calles, observando a su gente... me parece que cuando uno lee este libro se sale un poquito del tiempo y del espacio.

Omito, con toda intención, escribir lo que me inspiró pensar el párrafo que cité al principio y el prólogo. Si te animás, tal vez puedas contar en tu comentario lo que sentiste, percibiste, pensaste...